El técnico de la Selección volvió a hablar y repitió que la idea es poder jugar contra Brasil en el estadio de Rosario Central y, en consecuencia, abandonar el Monumental.
Juan Pablo Veli
Los argumentos que Maradona esgrimió en su charla con Un buen momento, de La Red, fueron los mismos que venía lanzando: ambiente familiar, poco calor del público, frialdad, mal estado del campo de juego y quejas de los jugadores por la calidad del piso. “El traslado a Rosario fue consensuado con un par de jugadores, ya no hay más nada que hablar”, dejó en claro. Desafortunadamente, el tema sigue y promete seguir.
Mientras, Grondona ya pidió en FIFA que evalúen al Gigante de Arroyito y, en agosto, los inspectores del máximo organismo lo estarían visitando para determinar si tiene luz verde. En caso de que así sea, pasaría a ser la primera alternativa a la cancha de River Plate, pero la intención de Maradona es que sea ése el escenario en el que se juegue, el 5 de septiembre, el partido vital contra Brasil. A Don Julio, el tema lo tiene harto y, si bien perdería dinero por parte de algunos patrocinadores, quiere cortar el tema y que este clima insoportable que agobia a la Selección se evapore de una vez.
¿Es tanta la necesidad de tener gente que parta a gritos la cancha para que Argentina juegue bien? ¿Tal es la injerencia que puede a llegar a poseer el público para que el equipo nacional funcione con lucidez? No es la hinchada típica que empuja con gritos y forma el colorido habitual que se ve los domingos, cuando actúan los clubes. Tampoco tiene a los mercenarios que van para generar violencia y suelen empañar los fines de semana por sus intereses personales. Pero es la misma que estuvo presente en el ciclo de Bielsa, cuando clasificamos más que holgadamente, y la que también presenció el gran 2-1 del equipo que conducía Pekerman contra Brasil. ¿Si la gente desgasta la garganta en el “vamos, vamos, Argentina…”, van a provocar que Messi la rompa como en el Barcelona? El tema va más allá de lo que pueda hacer la gente en las tribunas.
La última vez que la Selección salió del Monumental para jugar las Eliminatorias como local, fue el 16 de noviembre de 1997, cuando se utilizó la Bombonera como escenario, en el empate 1-1 contra Colombia, con Passarella como entrenador. Aclaro que no tengo nada en contra de que se juegue en otra atmósfera y hasta me parece perfecto que el primer equipo de la Argentina, con todas sus estrellas, visite el Interior del país para afrontar choques de peso y no sólo amistosos sin valor. No me parece acertado tratar de involucrar el estadio ni a los hinchas dentro del rendimiento del equipo, ni que sea en eso donde se pone uno de los focos principales. No creo que a Kaká y compañía vayan a amedrentarlos demasiado por la vía sonora.
Artículos relacionados
- A cinco años de "La Noche del 10"
- ¿Por qué tenemos un Dios pagano?
- Sobre la derrota y la victoria
- El golpe de Maradona
- Maradona de cábalas
- Carta de Dios a Maradona
- Los cinco sudamericanos están punteros
- Palermo es Mundial
- Uruguay y México, a octavos de final
- Argentina abrió la jaula y salió el fútbol
- Tiemblan los detractores de Maradona
- Sin Verón, ¿quién va a conducir la Selección?
- Maradona, a todo o nada
- A la selección le alcanzó con un correcto primer tiempo
- Sidieguismo
- Amistoso y nada más
No se encontraron Blogs relacionados
TU COMENTARIO
- Azar para los medios...
- El Show de la Premier League
- Unos con otros
- TORNEO APERTURA 2010
- Siempre Adelantados
- indieHearts
- Dafne Berman
- Cortita y al pie - Información Deportiva
- Mal de Alzheimer
- Los deportados

